El deporte es una actividad que ciertamente a quien le gusta le engancha y es por ello que en ocasiones es difícil dejar de practicarlo cuando ya se tiene una rutina o costumbre. En estos casos no debería haber problema alguno, no obstante cuando se trata de una mujer que está embarazada la cosa cambia cuanto menos en un conjunto de puntos a tener presentes. También es cierto que si bien muchas persona dirían directamente o al menos hace un tiempo que estando embarazada el hacer deporte no es para nada una actividad compatible con esos 9 meses, el hecho de que en los últimos tiempos hayan aparecido una serie de celebrities y modelos realizando fitness y otras actividades físicas deportivas durante su periodo de embarazo ha hecho replantearse esta situación a más de una, veamos que se puede y que no se puede hacer realmente durante el embarazo.fitness_embarazada

Muchos doctores para sorpresa de algunas lectoras son bastante categóricos con la respuesta, si se puede siempre y cuando la futura mamá se encuentre en las condiciones físicas recomendables, que ello implica estar libre de enfermedades o dolencias como la hipertensión, problemas cardíacos, con ciática, y otro conjunto de problemas que pudieran verse agravados o aportar molestias para el feto o la madre en caso de verse sujetos al esfuerzo físico de una sesión de fitness. Al margen de ello no existen en principio motivo alguno para evitar la realización de prácticas deportivas, obviamente adaptadas a las capacidades de la madre, ya que como todas sabemos es mucho más fácil cansarse con antelación a lo que lo hacíamos antes y esa sensación se va acelerando o “agravando” a medida que van pasando los meses de gestación.

Es por ello que es altamente recomendable que si estamos pensando en seguir con nuestra rutina deportiva hablemos préviamente con nuestro gimnasio e intentemos contar con la ayuda de un entrenador personal y es que es muy común que en los gimnasios encontremos estas figuras que no han de estar necesariamente todas nuestras horas de fitness a nuestro lado, lo cual implicaría un coste económico muy grande, sino que podemos contratar sus servicios únicamente para la realización de nuestra rutina adaptada a nuestra situación.

Es por ello que como conclusión, podemos decir que sí se puede realizar ejercicio durante el embarazo, y que únicamente deberemos tener ciertas precauciones y todo ello pasa por visitar a nuestro entrenador personal o a un responsable de nuestro gimnasio y que él o ella sea quien adapte nuestro nivel al de nuestra situación personal.