En la actualidad la salud de la mujer se encuentra amenazada por el incremento de factores de riesgo. Uno de los principales factores es que el sexo femenino ha tenido que involucrarse en la vida laboral y asumir diferentes retos que la han llevado a descuidar de una u otra manera su salud física y mental. Revisemos la importancia de la salud preventiva femenina.

Salud preventiva femenina

Según la Organización Mundial de la Salud (O.M.S), la definción de salud es el completo estado de bienestar mental, física y psicosocial, y no sólo ausencia de enfermedad. Basado en esto, podemos decir que debe existir un verdadero equilibrio en cada esfera que compone el cuerpo humano. Una manera de alcanzar este equilibrio es a través de chequeos médicos periódicos, donde se pueda evidenciar en qué condiciones se encuentra nuestro organismo para poder detectar  precozmente cualquier eventualidad en alguna de estas esferas (física, mental o psicosocial).

La salud preventiva femenina consiste fundamentalmente en tomar medidas generales integrales de manera temprana. Estas deben controlar todas las eventualidades negativas que desarrollen estados patológicos o enfermedades en la mujer y permitir un diagnóstico temprano y el cumplimiento de un tratamiento adecuado.

Es importante incentivar a la mujer desde edad tempranala importancia de llevar una vida saludable con estilos de alimentación, recreación, control del estrés y realización de chequeos médicos periódicos, entre otros, de manera de evitar la presencia de enfermedades crónicas.

Estudios realizados han demostrado que las medidas a adoptar para conseguir una salud preventiva femenina satisfactoria se debe cumplir con:

Desarrollar hábitos saludables y evitar el consumo de alcohol, drogas o tabaquismo, que tienen alta repercusión en el sistema cardiovascular, pulmonar y renal.

Tener una alimentación sana y equilibrada, que aporte nutrientes y calorías necesarias para el desarrollo adecuado del cuerpo humano, con presencia de carbohidratos, lípidos y proteínas en cantidades adecuadas, dependiendo de la edad y condición física. Se debe orientar sobre el manejo de la bulimia, la anorexia y otros trastornos de la alimentación.

Alcanzar una excelente calidad de vida que incluya el manejo de estrés en mujeres que cumplen rol importante o de alta exigencia en el ámbito laboral y personal.

Practicar ejercicio al aire libre para el control de enfermedades cardiometabólicas, como Sobrepeso, Obesidad, Diabetes Mellitus II.

Salud preventiva femenina

Manejar un buen nivel de educación sexual desde la infancia y la adolescencia, donde se brinden conocimientos suficientes sobre embarazo precoz y el control de infecciones de transmisión sexual.

Practicar evaluaciones médicas periódicas preventivas, esto incluye exámen médico ginecológico (exámen físico, citológia de cuello uterino, papanicolau).

Realizarse mamografía y ecosonografia mamaria, en promedio, una vez al año a partir de los 45 años de edad.

Contar con un plan de vacunación, principalmente durante la pubertad, contra infecciones virales como hepatitis, rubeóla y VPH. Esto también durante el embarazo.

Relizarse densitometría ósea para control preventivo de Osteopenia y osteoporosis.

Aumentar actividades de ocio que estimulan la salud mental y evitan cuadros de ansiedad, depresiones u otras enfermedades que alteran la esfera mental.

En conclusión, se debe incentivar desde muy temprana edad el cuidado integral de la mujer, en otras palabaras, establecer un programa de salud preventiva femenina.